Instalaciones|fotovoltaicas aisladas
Existen sistemas aislados de todos los tamaños pensados para las más distintas aplicaciones: iluminación, bombas de fuentes, suministro de señales de obras, pero sobre todo también para casitas de fin de semana, cabañas y autocaravanas. Tienen un funcionamiento silencioso y muy fiable y requieren poco mantenimiento. Decisiva para su funcionamiento es el dimensionamiento óptimo de la instalación según la demanda de electricidad.
Las instalaciones aisladas están formadas básicamente por tres componentes principales: Los primeros componentes son los módulos solares, responsables de la carga de la batería. La batería tiene un papel clave, ya que debe cargarse y descargarse de forma óptima para mantener su capacidad de carga máxima a largo plazo y alcanzar una larga vida útil. De la carga óptima de la batería se encarga el regulador de carga, conectado entre el módulo FV y la batería.
Los sistemas aislados sirven para alimentar generalmente consumidores de 12 ó 24 V. Con un dimensionamiento adecuado también puede conectarse a la batería un inversor de uso aislado. Éste transforma la tensión que sale de la batería a 230 V. Así, también pueden utilizarse los consumidores habituales de 230 V.
Los sistemas aislados están muy solicitados en todo el mundo, ya que siempre resultan rentables cuando no hay ninguna red o conexión eléctrica cerca. Esto ocurre en muchos entornos rurales.


